La obra de Esther L Padilla parte de lo literario. es una gran narradora de historias, pero no lo hace desde la escritura sino de la plástica. En sus pinturas convergen el pasado e incluso posible futuro de la propia artista. Su obra trasciende lo particular, yendo mas allá de lo anecdótico al representar aspectos íntimos de su vida personal, pasajes y vivencias desde una infancia y adolescencia difícil y muy particular.
Se adentra en la figurativo de manera simbólica, siendo una de las características principales de su trabajo el uso de figuras e imágenes reconocibles, dándoles un significado y mensaje único. Se aparta de todos los cánones de belleza eurocéntricos inclinándose a lo crudo, oscuro y gótico. Su enfoque se aleja de la mera composición de color y luz para adentrarse a un terreno mas profundo filosófico, antropológico, sociológico, psicológico y literario.
Aplica la "escultopintura", con la intención de no limitar las capacidades expresivas a una sóla técnica o estilo; y a través de la pintura monocromática, caricatura, elementos de realismo y la escultura, Esther desafía lo convencional. Su estética podría describirse como una rebelión contra la hegemonía de lo bello, optando asi por representar partes de su vida que cuestionan su identidad, ego y personalidad.
Puerto Escondido
Huatulco
Mazunte/Zipolite
Juquila
Huajuapan
Istmo de Tehuantepec
